El profesor Manuel Castillo se ajusta las gafas en la nariz y con unas pinzas alargadas fija en el suelo arenoso un tallo de Limnophila Sessiliflora (o Ambulia). Antes ha llenado la pecera con quince litros de agua. Y antes ha colocado una piedra escorada a un lateral, insertado un filtro y un dosificador, y dispuesto una luz cenital. (Pero antes ha comprado una alargadera en un chino cercano, traído la arena y las plantas, la pecera transparente, y hasta le ha limpiado el polvo.) Está creando un hogar para Alpha , que aún no sabe que vivirá aquí: en el centro de esta Biblioteca. Y que ir y venir, detenerse junto a la piedra, comer y excretar, burbujear, mirar y olvidar las caras de los estudiantes que se asomen a saludarlo serán sus tareas cotidianas. Y soñar los sueños que ellos le inventen.