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Mostrando entradas de marzo, 2026

Biblioteca 8M

"El miedo"

8 en el 8M (cómic): María Hesse , El miedo "...nunca hice un gran esfuerzo por encajar dentro del otro grupo, el grande, el que insultaba. A mí me gustaba leer, dibujar y estar en mi mundo, y se me daban mal los deportes. Aunque me eligieran la última para hacer equipos en educación física, no entrené ni intenté que se me dieran mejor. En cambio, sentí que ser de las raras no estaba tan mal..."

"Andaluchinas"

8 en el 8M (cómic): Quan Zhou Wu , Andaluchinas por el mundo  

"La escala de Mohs"

8 en el 8M (poesía): Gata Cattana , La escala de Mohs   No aman de igual forma los ricos y los pobres Los pobres aman con las manos Los pobres aman en la carne y con gula, en las peores estampas En condiciones famélicas y con todo en su contra Los pobres aman sin bonitos decorados Entienden de lunes y de tedios domingueros y de gastos imprevistos De facturas y de angustias que embisten, mes a mes, a quemarropa...   Sigue escuchando este poema recitado por la propia Gata Cattana: Con las manos  

"Aconsejo beber hilo"

8 en el 8M (poesía): Gloria Fuertes , Aconsejo beber hilo Estamos bien La mañana, se pierde en la maraña. Por la tarde, los niños de la calle. Por la noche, la radio del vecino. La oficina me pone casi muerta. El silencio, se esconde en la repisa. Yo no puedo leer una novela, y la gata que pare en el pasillo y mi hermano que no tiene trabajo y la niña que llora por la esquina, mi cuñada me pide una cebolla; en la puerta, que llama el del recibo. No hay quien pueda vivir cómodamente. El tranvía no llega casi nunca y no llega tampoco con el sueldo; la merienda borrose de la casa; el periódico nos dice la noticia: se avecina la garra de la guerra, y yo digo: ¡Pues sí, lo que faltaba!

"Celia en la revolución"

8 en el 8M (novela): Elena Fortún , Celia en la revolución -...Todos somos unos asesinos. -Tú no. -Yo también. -Pero ¿tú no habrás fusilado a nadie? -Sí, hija, sí... como cada hijo de vecino... Fue en los primeros tiempos. Estaba yo en Villaverde, con el destacamento, cuando van y dicen: "Ahí llega el tren de Jaén y viene el obispo, y su hermano y la familia, y el cerdo de y el ganadero tal y... ¿queréis que les hagamos bajar y les fusilemos aquí mismo? A ello". Bajan temblando. Unos cuantos les toman la filiación. Sí, son ellos, y otro ¡que a lo mejor es republicano!... al menos, ellos lo dicen... "A ver, todos en fila". "Pero ¿nos vais a fusilar?. El obispo, muy pálido, echaba bendiciones... Nos pusimos enfrente... Cuarenta canallas y ¡pum!... ¡Solo cayó el obispo! Todos le habían disparado a él y le habían acribillado...  Un libro una hora: Celia en la revolución

"Tea rooms"

8 en el 8M (novela): Luisa Carnés , Tea rooms Ante el portal ancho y oscuro, con vitrinas, en las que se lucen sombreros vistosos, una mujer comprueba el número de la casa con el del anuncio del periódico que tiene en la mano. -Señorita, ¿me hace el favor si es aquí...? -Sí. No hace falta ser muy perspicaz para adivinar adónde se dirigen los pasos fuertes, prácticos, de la desconocida, y Matilde responde: "Sí". La mujer corre escaleras arriba, añadiendo dos huellas húmedas a los peldaños apolillados. No es nada joven, ni bella. Huesuda y alta. Al hablar despide un hálito desagradable. Matilde ha conocido muchas aspirantes de este aspecto y muchas del contrario. Jóvenes, limpias, de cuerpos esbeltos y perfumados, de manos cuidadas y uñas brillantes. Unas son tímidas, titubean al hablar y al sentarse en el vestíbulo esconden los pies debajo del banco o de la silla. Otras irrumpen en el aposento triunfalmente, cruzan una pierna sobre la otra, hablan de sueldos fabulosos, citan ...

"La ridícula idea de no volver a verte"

8 en el 8M (ensayo): Rosa Montero , La ridícula idea de no volver a verte EL ARTE DE FINGIR DOLOR Como no he tenido hijos, lo más importante que me ha sucedido en la vida son mis uertos, y con ello me refiero a la muerte de mis seres queridos. ¿Te parece lúgubre, quizá incluso morboso? Yo no lo veo así, antes al contrario: me resulta algo tan lógico, tan natural, tan cierto. Solo en los nacimientos y en las muertes se sale uno del tiempo; la Tierra detiene su rotación y las trivialidades en las que malgastamos las horas caen sobre el suelo como polvo de purpurina. Cuando un niño nace o una persona muere, el presente se parte por la mitad y te deja atisbar por un instante la grieta de lo verdadero: monumental, ardiente e impasible. Nunca se siente uno tan auténtico como bordeando esas fronteras biológicas: tienes una clara conciencia de estar viviendo algo muy grande. Lee aquí el capítulo 1 

"La cuidadora de palabras"

8 en el 8M (biografía): María Moliner , La cuidadora de palabras  "Al terminar, observó su obra y quedó impresionada. Ella sola había inventado lo nunca visto: un diccionario vivo, un diccionario que hablaba y enseñaba a hablar." Primeras páginas